Hoy Asturias
Asistente

El Festival de la Avellana vuelve a llenar Infiesto de sabor y tradición

La gran cita piloñesa abre octubre con producto local, ambiente popular y mucha vida en la calle.

El Festival de la Avellana vuelve a llenar Infiesto de sabor y tradición
Hórreos en San Román Infiesto. Foto: Adolfobrigido (BY-SA 4.0)

Piloña arranca octubre con una de sus citas más queridas: el Festival de la Avellana, que convierte Infiesto en punto de encuentro para cosecheros, artesanos, productores y vecinos durante el primer fin de semana del mes. La avellana no es solo el producto que da nombre a la fiesta, también es la excusa perfecta para reunir en torno a ella mercado, folclore, deporte y gastronomía en una celebración muy ligada a la identidad del concejo.

Quien se acerque estos días encontrará una fiesta que mezcla tradición agrícola y ambiente popular con naturalidad. La avellana se vende en la plaza del Ganáu, se acompaña de puestos de artesanía y alimentación, y se integra en un programa que da protagonismo tanto al trabajo del campo como a las costumbres locales. ¿Qué tiene esta cita para seguir llamando a tanta gente año tras año? Precisamente eso: una celebración sencilla en su planteamiento, pero muy reconocible en su forma de contar Piloña.

YouTube video

La avellana como seña de identidad

Más que un mercado puntual, el Festival de la Avellana funciona como un homenaje al producto que le da sentido. En Infiesto, la avellana se presenta como fruto autóctono y como parte de una economía pequeña, cercana, muy ligada al territorio. La venta directa de cosecheros mantiene ese vínculo entre quien cultiva y quien compra, y convierte la plaza en un espacio donde el producto se mira de cerca, sin intermediarios y con la calidad como argumento principal.

Esa relación con la tierra explica buena parte del tirón de la fiesta. No se trata solo de llenar la calle, sino de poner en valor una tradición que sigue teniendo peso real en el concejo. La avellana, además, actúa como hilo conductor de un fin de semana que combina mercado, reconocimientos, música y actividades paralelas, de manera que el visitante no se encuentra con una cita aislada, sino con una celebración completa.

Un fin de semana que desborda la plaza

Durante la jornada central, el mercadillo tradicional Mestres suma artesanía y alimentación a la oferta de la fiesta, mientras que en la calle Covadonga y en la plaza del Ganáu se concentra buena parte del movimiento. También permanece abierta la muestra de aves en la plaza del Ayuntamiento, una presencia que añade otro matiz al paseo por el casco urbano y completa el ambiente de feria de pueblo grande que define estos días a Infiesto.

El programa no se queda ahí. La cita incorpora una misa ofrenda de la avellana en el santuario de La Cueva, además de la gala de inauguración, el pregón y el reconocimiento a Paisanos del Año y Avellaneros. Todo ello da al festival una estructura muy propia, en la que conviven el acto institucional, la tradición religiosa y la parte más lúdica sin que una tape a la otra.

Deporte, música y costumbre popular

Junto al aspecto agroalimentario, el festival abre espacio al deporte y a la música tradicional. La Vuelta Concejo de Piloña BTT aporta la vertiente deportiva, mientras que el Campeonato de Bolos y el Alcuentru de Bandes de Gaites L’Ablana refuerzan esa idea de fiesta completa, en la que el calendario local se activa desde varios frentes. No es un añadido decorativo: forma parte del modo en que Piloña celebra su cita más reconocible del otoño.

También pesa mucho el componente de encuentro. El festival reúne a familias, visitantes y gente del concejo en una sucesión de actividades que se reconocen año tras año y que ayudan a mantener vivo un modo de celebrar muy ligado a la cultura popular asturiana. A partir de ahí, la avellana deja de ser solo un producto de temporada para convertirse en símbolo compartido.

Infiesto, puerta de entrada al interior oriental

Para quien se mueve por Asturias, esta fiesta es una buena excusa para acercarse a L'Infiestu y ver cómo una capital concejil de interior puede sostener una celebración con tirón comarcal real. El festival atrae por lo que ofrece, pero también por la manera en que ordena el espacio público y da protagonismo a la calle, a la plaza y al paseo sin necesidad de grandes montajes.

Además, la cita tiene algo muy propio de las fiestas que funcionan de verdad en Asturias: mezcla producto, memoria y participación vecinal sin perder naturalidad. En Piloña, la avellana vuelve a demostrar que una tradición bien cuidada sigue teniendo recorrido cuando se apoya en el trabajo local y en una celebración que sabe hablar el idioma del pueblo.

Plan relacionado

También en Fiestas