La ría del Eo vuelve a ser el gran eje del Día de Asturias con una programación que reparte música, patrimonio, gastronomía, artesanía y deporte entre Vegadeo, San Tirso de Abres y Castropol. Durante cuatro jornadas, el occidente asturiano se convierte en punto de encuentro para una celebración pensada para recorrer concejos, participar en actividades abiertas y acercarse a tradiciones que siguen muy vivas.
La propuesta mezcla mercado, visitas guiadas, talleres, deportes autóctonos, espectáculos de calle y conciertos, con un formato compartido que ya se ha consolidado en los últimos años. ¿Qué tiene de especial esta edición? Que traslada el protagonismo institucional a tres municipios muy ligados entre sí por la ría y por una manera de entender la identidad asturiana desde el territorio.
Vegadeo abre la celebración con mercado, arte y música
El sábado 5, Vegadeo inaugura el programa con la apertura del mercado de productos ecológicos ECO 21 y de la exposición Divertimento, instalada en la Casa de Cultura. Desde ahí se va encadenando una jornada muy variada, con pasacalles acompañados por la banda de gaitas El Penedón, los Juegos a lo grande y una comida popular que invita a quedarse en la calle y a dejarse llevar por el ambiente festivo.
También habrá visita guiada al conjunto escultórico de la villa, con intervención poética, y vuelos en globo cautivo en el área recreativa de El Noveledo. La parte musical suma nombres muy distintos entre sí, desde Sintético Fantástico, la Asociación de Cantantes y Folclore del Valle del Nalón y Rita Ojanguren hasta Macavera, Bacotexo y Los Berrones, una combinación que refuerza el tono popular y abierto de la jornada.
San Tirso de Abres pone el foco en la tradición viva
El domingo 6, San Tirso de Abres concentra las actividades en el área recreativa de O Piñeiro con una propuesta que cruza deporte, patrimonio y costumbres. La mañana arranca con un paseo en bicicleta por la ruta del ferrocarril y una actividad en canoa por la ría del Eo, además de una visita guiada al concejo, una buena forma de acercarse al paisaje desde dentro y no solo mirarlo desde fuera.
A partir de ahí, el mercado asturiano, los juegos y deportes tradicionales, los vuelos en globo y la demostración de cómo se elabora una rosca de Semana Santa típica del occidente asturiano completan el recorrido. También se podrá ver la malla del trigo y participar en una degustación de cocido, mientras la música corre a cargo de gaita y tambor, Pablo Canalís, la canción asturiana de AICA, Tejedor, Mostru l'Horru y la orquesta Assia.