Restaurantes italianos en Asturias para comer pasta y pizza de verdad

Cinco mesas para quien busca Italia sin atajos en la mesa.

Restaurantes italianos en Asturias para comer pasta y pizza de verdad
Pasta fresca y horno. Foto: Fabrizio Pullara (Unsplash)

Restaurantes italianos en Asturias hay muchos, pero no todos juegan en la misma liga cuando lo que buscas es pasta fresca, horno de leña y cocina con carácter. Aquí mandan los sitios que se toman en serio la masa, el punto de cocción y la despensa italiana, sin caer en la fórmula fácil.

Si te apetece una pizza bien hecha o un plato de pasta que no parezca de trámite, esta ruta te lleva por propuestas donde la tradición pesa más que el escaparate.

Pizzería Trattoria D'Aldo

Foto: Pizzería Trattoria D'Aldo
Foto: Pizzería Trattoria D'Aldo

En Pizzería Trattoria D'Aldo se entra buscando una trattoria con pulso casero y se encuentra un local que pone el foco en la tradición italiana calabresa. La casa habla de cocina hecha con calma, de ambiente cálido y de esa sensación de mesa cercana que encaja bien cuando lo que quieres es comer sin prisas.

Lo que lo separa de una pizzería cualquiera está en la pasta fresca y en las pizzas horneadas en horno de leña. Aquí la masa fina y crujiente tiene protagonismo, pero no se queda sola: la cocina casera sostiene el conjunto y da sentido a la propuesta. ¿Para qué ir si no es para notar esa base bien trabajada desde el primer bocado?

Si vas con hambre de clásico, conviene mirar primero a sus pizzas y después a las pastas caseras. La carta gira sobre ese equilibrio entre sencillez y oficio que hace que cada plato llegue con una identidad clara, sin adornos sobrantes.

Abierta desde 2013, Pizzería Trattoria D'Aldo ha construido su sitio en Gijón a partir de una idea muy concreta: cocinar como se cocina en casa cuando hay respeto por la receta y por el horno. Esa mezcla de oficio y cercanía es la que sostiene toda la experiencia.

Pizzería Trattoria D'Aldo. Calle del Carmen, 10. Gijón.

¡Que Cocine Valentina!

Foto: ¡Que Cocine Valentina!
Foto: ¡Que Cocine Valentina!

¡Que Cocine Valentina! no se parece a una trattoria al uso. Aquí el comedor no está dentro, sino fuera, entre una carpa cubierta y calefactada y un pequeño merendero al aire libre, en un entorno tranquilo donde manda la cocina al ritmo de la casa y no el ruido de la sala.

Su mérito está en esa cocina italiana auténtica y sin artificios que se hace al momento, con ingredientes seleccionados y una filosofía de platos honestos. La propuesta busca el sabor limpio, el que no necesita florituras para funcionar. ¿No es precisamente eso lo que uno espera cuando va a un italiano de verdad?

Entre lo que más conviene pedir están la lasaña y la pizza, porque resumen bien la mano de la casa: platos sencillos, directos y trabajados con mimo. También encajan muy bien sus vermuts, que rematan una comida pensada para quedarse un rato largo.

La Trattoria Rural Venta de las Ranas juega con una idea poco habitual en Asturias, comida italiana en un entorno de calma, sin televisión ni wifi, con tiempo para comer como toca. Todo se prepara en el obrador y también se puede llevar, una pista clara de que aquí la cocina manda sobre el formato.

¡Que Cocine Valentina!. Bº Barcena, 55. Villaviciosa.

Curniciello Napolitano

Foto: Curniciello Napolitano
Foto: Curniciello Napolitano

Curniciello Napolitano llega con una declaración muy clara: pizza napolitana auténtica. La sala de Oviedo trabaja esa idea desde el primer gesto, con horno a 480º, masa pensada para quedar suave y ligera y una carta que no se limita a la pizza, porque también hay pasta fresca, dolci y vino italiano.

Su mayor diferencia está en el rigor con el que defiende la tradición napolitana. San Marzano D.O.P., bufala y productos traídos de Italia sostienen una cocina que no busca atajos. La pizza aquí no cruje, se dobla; no aspira a otra cosa que a ser fiel a Nápoles. ¿Hace falta más para entender por qué destaca?

En la carta conviene mirar tanto las pizzas como la pasta, porque el restaurante no se queda en el tópico de la pizza bien hecha. Ravioli, tagliatelle y pappardelle permiten ver hasta dónde llega la cocina cuando se trabaja con producto y técnica.

Detrás está Daniele Cenname, pizzaiolo napolitano, y esa presencia se nota en la manera de explicar la masa, la cocción y el papel del pizzaiolo. Curniciello Napolitano funciona como una casa de oficio, donde cada detalle remite a una idea muy precisa de Italia.

Curniciello Napolitano. Calle Rosal, 37. Oviedo.

Don Vesevius

Foto: Don Vesevius
Foto: Don Vesevius

Don Vesevius propone una pizzería napolitana con aire de salón elegante y una estética muy cuidada. Al entrar, lo que domina es una atmósfera refinada, con colores y materiales pensados para armar una versión más escénica de la cocina napolitana.

La casa trabaja la pizza y los fritos como pilares, pero lo hace con una mirada gourmet que da más peso al detalle que al gesto obvio. La clave está en los ingredientes frescos y en esa forma de reinterpretar la tradición sin perder la referencia a Nápoles. Si buscas una pizza correcta y además una sala con personalidad, aquí hay bastante terreno ganado.

Lo más lógico es pedir una pizza para medir la casa en su terreno natural, aunque la carta permite moverse con comodidad entre varios platos de corte italiano. Los nombres de las recetas, además, refuerzan esa voluntad de construir una identidad propia sin salir del universo napolitano.

Don Vesevius ha ido apareciendo en medios por su presencia en el circuito de la pizza y por su apuesta por una experiencia muy trabajada en sala. No se queda en el formato rápido: quiere que la visita tenga puesta en escena, y eso se nota desde el primer vistazo.

Don Vesevius. Calle Rosal, 62. Oviedo.

Piccola Sapori

Foto: Piccola Sapori
Foto: Piccola Sapori

Piccola Sapori apuesta por una cocina italiana artesanal que se reconoce desde la entrada en su defensa de la tradición y la pasta fresca. El local es pequeño y cercano, con una carta que va al grano y deja espacio para que el producto haga su trabajo sin disfraces.

Su rasgo más singular está en la pinsa, una masa distinta a la pizza, con mezcla de harinas y una fermentación más larga que le da un bocado crujiente y muy particular. A eso suma pastas frescas y una cocina que busca equilibrio entre sencillez y sabor. ¿Te apetece probar algo italiano que se salga un poco de lo esperable sin perder la identidad?

La pinsa es la gran jugada de la casa, pero la pasta y las pizzas también tienen recorrido suficiente para volver. Conviene dejar sitio para el tiramisú, que remata la comida con una línea muy reconocible de postre casero.

En este rincón de Gijón, Piccola Sapori trabaja con una idea clara: cocina italiana hecha con oficio, trato cercano y una carta pensada para comer con calma. No necesita más artificio que la masa bien trabajada y el punto justo de cada plato.

Piccola Sapori. Calle Linares Rivas, 9. Gijón.


¿Con cuál de estos restaurantes italianos de Asturias te quedarías para tu próxima cena?

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