Factoría Sound vuelve a mover el otoño en Avilés con cuatro conciertos que apuntan en direcciones distintas, pero comparten una misma idea: guitarras con carácter, grupos con recorrido y una programación pensada para quien busca noches de directo con personalidad. La cita reúne a Rosalie Cunningham, Komodor, Wedge y Split Dogs, cuatro nombres que llegan con nuevos trabajos bajo el brazo y con una energía muy distinta entre sí, aunque todos orbitan alrededor del rock más afilado, psicodélico o salvaje.
La propuesta funciona como una pequeña ruta por varias formas de entender el género, desde la elegancia retorcida de Cunningham hasta el pulso más crudo de las bandas que completan el ciclo. ¿Qué hace atractivo este plan? Precisamente esa mezcla de estilos y la sensación de que cada fecha tiene una identidad propia, sin repetirse ni buscar el mismo impacto dos veces.

Un arranque con personalidad propia
La apertura del ciclo corre a cargo de Rosalie Cunningham, una artista británica que se ha ganado un nombre propio gracias a una manera muy libre de cruzar pop, psicodelia y prog. Su regreso a Avilés llega acompañado por una etapa especialmente activa de su carrera en solitario, en la que ha ido afilando una identidad muy personal tras cerrar su proyecto anterior, Purson.
En esta ocasión presentará Breaking The Fourth, el disco con el que continúa ampliando un repertorio muy reconocible por su imaginación, por su mezcla de melodía y extrañeza y por una forma de escribir que no se conforma con lo previsible. Si te atraen los conciertos donde la personalidad pesa tanto como la ejecución, aquí hay una apertura con mucho que ofrecer.