La voz de Nicolas Reusens, entre el instante y el tiempo
Dentro del programa, la presencia de Nicolas Reusens encaja como un guante en el espíritu de la feria. Su ponencia, titulada El tiempo robado, lo que el ojo no ve, se centra en dos formas de trabajar la imagen que buscan revelar lo invisible: la fotografía de alta velocidad y el vídeo ultra slow motion. A través de ambas, propone mirar de otra manera el vuelo de un colibrí, el salto de una rana o el movimiento de un murciélago.
Su trayectoria ayuda a entender por qué su intervención despierta tanto interés. Reusens lleva más de quince años dedicado a la fotografía de naturaleza, con especial atención a la alta velocidad y al macro extremo, y ha desarrollado también trabajos en documental con cámara ultra lenta. Su obra ha aparecido en medios internacionales y ha sido reconocida en certámenes de primer nivel, además de formar parte de exposiciones en distintos museos de referencia.
Ponencias, carpa comercial y actividades paralelas
Junto a las charlas, la feria desplegará una gran carpa comercial y divulgativa con marcas de fotografía, equipos de observación y entidades medioambientales. Ese espacio suele ser uno de los más atractivos para el visitante que quiere comparar material, probar novedades o hablar directamente con profesionales del sector. La feria no se queda en el auditorio: se abre también a la calle y a otros puntos de Luanco con exposiciones y actividades complementarias.
Entre esas propuestas figuran una muestra con imágenes del certamen internacional Memorial María Luisa y la exposición Entre sombras: retrato animal, firmada por la fotógrafa local Ana González en el Museo Marítimo. Además, el programa incorpora salidas al entorno del cabo Peñas y talleres infantiles y juveniles, una combinación que acerca la naturaleza a públicos de distintas edades y no se limita al visitante experto.
Una feria con ambiente cercano y vocación divulgativa
Uno de los rasgos que más peso tiene en LuancoNatur es su tono cercano. Los ponentes permanecen en Luanco durante todo el fin de semana, lo que facilita el contacto directo con el público y convierte la feria en algo más que una sucesión de intervenciones. Para quien asiste, eso significa poder conversar, intercambiar experiencias y ver cómo se relacionan fotógrafos, marcas y entidades conservacionistas fuera del formato habitual de una conferencia aislada.
También se suman iniciativas en el instituto Cristo del Socorro y en el centro de mayores de Luanco, con la participación de Maxi Díez y la proyección de su documental Miradas. Ese tipo de actividades amplía el alcance de la feria y refuerza su lado divulgativo, porque acerca la fotografía de naturaleza a espacios y públicos muy distintos sin perder el foco en la imagen como herramienta de observación y reflexión.
Un fin de semana para mirar la naturaleza con otros ojos
Con su tercera edición, LuancoNatur consolida una fórmula que combina aprendizaje, conversación y práctica fotográfica sin separar nunca demasiado la técnica del respeto por el entorno. La feria ha encontrado un territorio propio en la fotografía de fauna y naturaleza, y lo hace apostando por autores con trayectorias muy sólidas y por una presencia activa de entidades ligadas a la conservación.
En tiempos de consumo rápido de imágenes, esa apuesta tiene mucho sentido. Aquí la fotografía no se presenta solo como resultado final, sino como proceso, observación y forma de contar lo que ocurre fuera del encuadre más evidente. Y ahí está buena parte del interés de esta cita: en recordar que mirar bien también es una manera de entender mejor el mundo natural.