Veranu en Payares encara su tramo final en la Estación Valgrande-Pajares con las últimas jornadas de un programa gratuito de actividades al aire libre que se cierra el 13 de septiembre. Quedan tres citas en el calendario, y las tres caben en un fin de semana de montaña sin más preparativos que reservar plaza y subir al puerto.
El programa lo promueve la Dirección General de Actividad Física y Deporte, de la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Gobierno del Principado, y esta edición se ha repartido por los fines de semana comprendidos entre el 13 de junio y el 13 de septiembre de 2026, con actividad tanto el sábado como el domingo. En total, nueve actividades distintas a lo largo de catorce fines de semana.
Lo que queda por delante son un raid de orientación, dos talleres de naturaleza y una sesión de iniciación a la marcha nórdica. Son gratuitas, como el resto del programa, y se reservan por internet con plazas contadas: quince por actividad.
Orientación en equipo el 5 de septiembre
El raid de aventura es la primera de las tres citas que quedan: sábado 5 de septiembre, de 11:00 a 14:00, con salida desde el aparcamiento del telecabina. Es una prueba por equipos con balizas ocultas repartidas por el entorno de Payares, a las que se llega con mapa y pistas, y en las que esperan retos de habilidad, lógica, observación y cálculo.
La gracia está en que el recorrido no viene dado: cada equipo decide por dónde tira y a qué ritmo, así que se avanza tanto con las piernas como con la cabeza. Está abierto a personas adultas y a menores acompañados a partir de seis años, y conviene llevar ropa de montaña, calzado en buen estado, gorra, mochila, un teléfono o un GPS con batería y una libreta con lápiz para ir anotando.
Dos talleres para leer el monte de cerca
El bloque de talleres medioambientales y etnobotánica se despide con dos sesiones, el 6 y el 12 de septiembre, ambas de 10:00 a 14:00 y con punto de encuentro también en el aparcamiento del telecabina. Son talleres prácticos: se observa, se rastrea y se hacen pequeños experimentos para entender cómo funciona un ecosistema de montaña, cómo se identifican las huellas de los animales o qué se puede reutilizar para crear con materiales del propio entorno.
Las rutas de etnobotánica añaden la otra mitad de la historia. Guiadas por un doctor en Ciencias Medioambientales, recorren prados y bosques de Payares para aprender a reconocer la flora autóctona de la alta montaña asturiana —plantas medicinales, especies protegidas, flores silvestres— y lo que la cultura local ha hecho tradicionalmente con ella. Pueden participar personas adultas y menores acompañados desde los seis años.